Patatas para hervido: Se incluyen en este grupo aquellas variedades que respondan a los siguientes criterios: desintegración nula o ligera, consistencia firme o bastante firme, no harinosa o ligeramente harinosa, de estructura fina o bastante fina, color blanco, amarillo o tonalidades intermedias. En dicho grupo se incluyen las variedades: Ágata, Almera, Carlita, Carrera, Jaerla, Liseta, Monalisa, Red Pontiac, Romano, Soleia, Afrodita, Arnova, Fábula, y Xantia.

Patatas para ensalada: Las características exigidas en este caso son las mismas que para la modalidad de hervido, a excepción del color de la carne cuya evaluación debe responder al criterio del color de la carne blanco, aceptando desviaciones hacia el blanco grisáceo e incluso al blanco amarillento o amarillo pálido, pero se excluyen las variedades con carne de color amarillo. En este grupo se pueden incluir las variedades: Charlotte, Nicola, Carlita, Amandine.

Patatas para congelados: Las variedades deseadas dentro de esta modalidad tienen que producir tubérculos que no se desintegren después del escaldado previo a la comercialización, ni una vez cocinados. Además, tienen que presentar carne con consistencia firme, no harinosa, de color blanco y sabor neutro o ligeramente pronunciado. En este grupo se pueden incluir las variedades: Frisia, Draga, Romano, Argos, Arnova, Harmony, Red Pontiac y Nadine.



Patatas para frito: La carne de color amarillo con un peso específico alto y bajo contenido en azúcares reductores para que el producto transformado tenga un color dorado uniforme e intenso y un sabor agradable. Los tubérculos destinados a este tipo de mercado pueden proceder de cultivos tempranos o de producciones tardías, para transformar, respectivamente, a continuación de la recolección o tras un periodo de almacenamiento más o menos largo con temperaturas controladas. Entre sus variedades se pueden citar: Agria, Báltica, Caésar, Diana, Felsine, Artis, Markies, Fontane, Tristán, Remarka, Daisy y Courage.

Patatas lavadas: La patata lavada es una modalidad que está acaparando el interés de los consumidores por su alta calidad y sus características de forma, tamaño y uniformidad. Entre sus variedades destacamos: Ágata, Jaerla, Stemter, Monalisa, Romano, Carrera, Caésar y Agria.

Patatas pasar asar: Se trata de una modalidad gastronómica emergente como complemento o guarnición de carnes y pescados. Los tubérculos requeridos para esta especialidad son los de forma alargada, piel fina y sin defectos, con ojos superficiales y calibres grandes medianos. En este grupo se incluyen las variedades Marfona, Spunta, Ágata y Monalisa.